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| Despedida |
aun en esta vaga hora, escucho el latir de sus plegarias.
Percibo el susurro lujurioso del corazón inmune, acelerado...
...A esta hora, desolación en el viento oscuro méndigo de luz
que pudre la carne del sol, convirtiéndola en sombra.
Aún en esta vaga, cabalgata del miserable sueño.
Grito misericordia a las brazos de dulcinea amante
procuro el perdón de su piel, sudorosa virgen llena de espinas
Me sumergo en el profundo precario abismo de mi soledad.
Donde los nidos te hieren de tanto procrear auscencia
Donde las velas sabotean a los barcos perdidos de altamar...
Yo que hasta ayer huía del vergonzoso fracaso de mi realidad
proclamo victoria en el campo de batalla, absurdo enamorado de la vida
Ingenuo caminante de las rosas que sangran besos.
Adicto de su aroma, profeta del sudor, sexo entre mis piernas...
...Yo que hasta ayer sostenía mi alegría colgado de sus pechos,
que en la fricción encontraba felicidad, dulce perseguir de una caricia extraviada
Decreto que no hay más que vinagre en esta triste luz
He encontrado una salida, la hermana muerte insestuosa amante
Pregunta respuesta, reclamo atendido
Yo, que de mis pasos me apasiono les digo...
...Soy yo nada más que mi lamento amigo.